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El Naturalista en Nicaragua - Capítulo 6

Topografía de Santo Domingo. — Erosión de los valles. — Geología del distrito. — Descomposición de las rocas. — Minería del oro. — Venas de cuarzo aurífero. — Modo de presentación del oro. — Filones más ricos en la superficie que en las profundidades. — Excavación y reducción del mi­neral. — Extracción del oro. — Mantos. — Origen de las venas minerales. — Su relación con las intrusiones plutónicas.

Difícilmente se encuentra tierra plana alrededor de Santo Do­mingo, sino una sucesión de cerros y valles en todas direcciones. Los cerros no están aislados, ya que forman serranías irregulares con dirección este-oeste predominante y con muchas alteraciones en dicho rumbo. Los principales valles dan origen a otros secun­darios, que cortan en profundidad a las serranías y se bifurcan una y otra vez, como las ramas de un árbol, originando cauces que drenan gran cantidad de corrientes que proceden de las lluviosas selvas vecinas. Los valles ramificados, que se abren paso hacia los principales y éstos, que forman cauces a los ríos, han sido ero­sionados por agentes subaéreos y casi principalmente por la ac­ción de las aguas fluviales. Es evidente que esta orografía es la que afecta el drenaje de la región, y que a su vez ha sido alterada por ese mismo drenaje.

El Naturalista en Nicaragua. Capítulo 5 - Thomas Belt

 Posición geográfica de Santo Domingo. — Su geografía física. — Los ha­bitantes. — Mezcla de razas. — Comparación entre negros e indios. —Mujeres. — Establecimiento de la Chontales Gold Mining Company. —Mi casa y el jardín. — Frutas. — Plátanos y bananos. — Probablemente no autóctonos de América. — Propagación por retoños. — Semillas in­capaces de germinar. — Higos, granadillas y papayas. — Legumbres. —Las flores que dependen de los insectos para su polinización. — Plaga de insectos. — Zompopos. — Sus métodos de defoliación. — Sus hormigue­ros. — Arboles respetados por las hormigas. — Sensibilidad de los árboles extranjeros a su ataque. — Métodos para destruir las hormigas. — Migra­ción de las hormigas desde un nido atacado. — El sublimado corrosivo les causa una especie de locura. — Plan indígena para prevenir su ascenso a los árboles recién plantados. — Los zompopos cultivan hongos y se ali­mentan de ellos. — Sagacidad de las hormigas.

La villa minera de Santo Domingo está situada en la provincia de Chontales, Nicaragua, a 12° 16' de latitud norte y 84° 59' de longitud oeste, a mitad de la distancia entre el Atlántico y el Pacífico, donde Centro América se ensancha hacia el norte, a par­tir del estrecho istmo de Panamá y Costa Rica. La villa se en­cuentra en medio de una gran floresta que cubre la mayor parte de la vertiente atlántica de Centro América y que se continúa sin interrupción desde El Pital, por donde ingresamos, hacia el este, hasta el Atlántico. Su límite por el oeste es un sinuoso borde, a unas siete millas del pueblo, más allá del cuál se extienden pla­nicies y sabañas zacatosas y con escasos árboles, hasta el lago de Nicaragua.

El Naturalista en Nicaragua por Thomas Belt - Capítulo 4



CAPÍTULO 4

El Lago de Nicaragua. — Ometepe. — Placidez sobre el lago. — Garzas blancas. — Llegada a San Ubaldo. — Cabalgata por las planicies. — Ve­getación de los llanos. — Cusucos. — Sabanas. — Jícaros. — Guacales. —Origen de la artesanía de la calabaza. — Coyotes. — Crianza de mulas. — Llegada a Acoyapa. — Fiesta. — Cruzando la cordillera. — Esquipu­las. — El río Mico. — Supuestas estatuas en sus riberas. — El Pital. —Cultivo del maíz. — Su uso en América desde las más tempranas edades. — División entre las tribus consumidoras de maíz y de yuca. — Tortillas. — Elaboración del azúcar. — Entrando en la selva de la vertiente Atlán­tica. — Vegetación selvática. — Caminos lodosos. — Llegada a Santo Domingo.

A la alborada, ya estaba en pie, ansioso de ver el Gran Lago, del cual había oído hablar tanto. Un gran espejo de agua apacible se extendía hacia el noroeste, tan lejos como el ojo podía alcanzar, salpicado de islas entre las que se destacaba, desde todos los án­gulos del lago, el gran pico cónico de Ometepe, irguiéndose 5.050 pies sobre el nivel del mar y 4.922 pies sobre la superficie del lago. A la izquierda, en la borrosa distancia, estaban las montañas de Costa Rica, cubiertas de nubes; y a la derecha, más cerca, se extendían bajas colinas y cordilleras revestidas de oscuros bos­ques. El lago es demasiado grande para ser llamado bello; su vasta extensión, sus límites que apenas se vislumbran y sus picos nu­blados, estimulan la imaginación más allá de lo que el ojo percibe. En este extremo el lago es poco profundo, posiblemente por el lodo acarreado y depositado por el río Frío.

El Naturalista en Nicaragua. Capítulo 3

 Continuación del viaje. — Jabalíes y jaguar. — Bongos. — Llegada a Machuca. — El Castillo. — Captura del fuerte por Nelson. — Comercio del hule. — Huleros. — Procesamiento del hule. — Monos congos. — Lapas. —El río Sábalos. — Resistencia de los boteros. — San Carlos. — El Canal Interoceánico. — Ventajas de la ruta nicaragüense. — El río Frío. — Relatos sobre los indios salvajes. — Niños indígenas capturados. — Expediciones por el río Frío. — Vapores americanos.

Después de desayunar, continuamos nuestro viaje río arriba y pasamos la confluencia del San Carlos, otro gran río que baja del interior de Costa Rica. Al poco tiempo oímos algunos jabalíes, Dicoteles tajacu, o "guaris"[1] como los llaman los nativos, rechi­nando sus dientes entre la selva. Un botero saltó a tierra y pronto disparó contra uno; lo trajo a bordo después de cortarle una glán­dula en el lomo, que emite un olor almizclado; después lo cocinó para la cena. Estos "guaris" viajan en manadas de 50 a 100 in­dividuos. Se dice que se auxilian entre ellos cuando los ataca el jaguar, que es demasiado astuto. El tigre se posa quietamente sobre la rama de un árbol en espera del paso de los "guaris"; en­tonces salta sobre uno de ellos y lo mata quebrándole el cuello; sube de nuevo al árbol y espera que la horda desaparezca, para regresar por su víctima y devorarla con calma.