EL VIEJO: DE VILLA A CIUDAD
El Viejo, ciudad histórica, aborigen y colonial, sede del Cacique Tezoatega, una de las más antiguas de Nicaragua, que se levantó desde sus ancestros con antiguos nombres derivados de palabras “Nagrandanas” o “Chorotegas” Huehueteyte que quiere decir “Cacique Viejo” y Teyte “Viejo”. De ahí se origina el nombre de la ciudad de El Viejo, también conocida como, Villa de La Concepción, Chamulpa, Chamulpán, Chamulapan. “Provincia Náhuatl o Serpiente de piedra, lugar donde domino Agateyte”. También llamada por nuestros antepasados como “Sucursal del Cielo”. Tierra bendecida por Dios, bordeada por ríos y mar, que va desde nuestras costas en la isla de Aserradores hasta el Golfo de “Chorotega” o Golfo de Fonseca, así como su flamante volcán Cosigüina y sus Farallones, donde tantas veces según la historia hizo gala en montar su caballo, nuestro General Cabuya.
El Viejo, la ciudad hija mayor de la Metrópolis del Algodón. Tierra fértil llena de verdes, espesas y abundantes llanuras de donde se derivaron y derivan diferentes cultivos, como: la caña de azúcar, arroz, banano, maíz e inmensos plantíos de algodonales que en su momento nos mostraban el verde natural de su planta y el blanco de su mota que era símbolo del comercio, así como su abundante fauna silvestre, admirada por su derroche de virtudes, de parte de pueblerinos nativos y visitantes de otras naciones, bella tanto por su idiosincrasia social, como por su componente infraestructural y la manera de vivir de sus personalidades.